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  7 de Enero de 2009     Edición de las 23:46 h.  


 
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Lunes, 24 de Noviembre de 2003 a las 5:55
¿La venganza de Román Riquelme?


Carlos Peña

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- El Barça se hundió ante el "submarino amarillo". Volvió la liga con ciertas bajas, debido a la “fecha FIFA” de eliminatorias. Regresaron los Aimar, Saviola, Kaká, Zidanes e inclusive “los Pavones” a sus respectivos clubes. Sin embargo, el espectáculo se vio afectado por el cansancio que mermó las alineaciones de muchos clubes. - El Villarreal recibe al Barça Benito Floro tenía muchas bajas para recibir al Barcelona de Rijkaard. No obstante las bajas del holandés parecían más determinantes. El canterano Santamaría no mostró ni la clase, ni el desparpajo que Ricardo Quaresma suele mostrar por la banda derecha. A Saviola se lo vio poco, porque ingresó tarde, y porque cuando ingresó, el ritmo del partido ya era bastante pesado como para que lo cambiase un solo hombre. Hay que añadirle a eso que la ausencia de Ronaldinho Gaucho mostró, una vez más, que Xavi no está preparado para mover al Barça. Xavi no es un Guardiola. - ¿La venganza de Riquelme? No, no es Riquelme. Es Román. Juan Román Riquelme, luce ahora el “8” en su dorsal. Mostrando el respeto que no se le mostró en Can Barça, cuando por decisiones mediáticas y de mercadeo se le despojó de su dorsal “10”, tal cual lo hicieran un año antes con el mismo Rivaldo. La diferencia es que se habían desprendido de Rivo antes. La bronca no es con Ronaldinho. Ni siquiera hay bronca en Román, porque es un jugador mucho más grande, y lo demostró en El Madrigal, este fin de semana. Liderando el ataque del Villareal, dio una verdadera demostración de fútbol, con toques sutiles, pases precisos, y una personalidad ganadora, que hacían que el argentino reclame cada balón para imprimirle velocidad mental, peligrosidad, y sobretodo control para su equipo. El Villareal tuvo la bola de manera más efectiva y eso se tradujo, finalmente en un marcador de 2-1. Injusto, aparentemente, porque parecía un empate ya amarrado. Pero si somos justos, hemos de reconocer que la iniciativa la llevaron los hombres de Floro. Riquelme no se vengó. No siente que tenga algo de qué vengarse. Román es mucho más grande que eso, su sonrisa es transparente, su fútbol es una forma de expresión, no de agresión... Se trata de un juego... su juego, el que le hace feliz. Con un saludo afectuoso a sus ex compañeros, de forma especial con Motta y con Kluivert demostró que su cariño por la casaca blaugrana está ahí, presente. Listo para ser refrendado con goles, con fútbol, y que puede ser, perfectamente, el jugador aduana que ese mismo sábado el Barça reclamaba a gritos. Algunos culés asistentes aclamaron a Román. Interesante muestra de la aceptación de la que Riquelme goza aún. Sin duda, es posible que vuelva para la próxima temporada. ¡Ojalá fuese en el mercado de invierno! Los grandes jugadores pueden jugar juntos, siempre. No se estorbarían en absoluto con Ronaldinho, son perfectamente compatibles. Ellos lo saben. La única posición que encuentra incompatibilidades es la portería. Sino, pregúntenle a Rustu, que está chupando banca, por la preferencia de Rijkaard a favor de Valdez. El Topo Gigio no salió en el Madrigal, pero si salió lo suficiente para mostrar la valía de Juan Román, en dos jugadas preciosas que terminan con la imagen de Márquez deslizándose y pasando de largo (dos veces) y Puyol ganándose una tarjeta por pararlo bajo cualquier medio posible. Incluso, el argentino buscó el gol olímpico. Un partido bastante completo para él. El Barça, por otro lado, se rompe con un doble pivote menos fuerte. Motta y Gerard trabajan de mejor forma. Si se apuesta, usualmente, por un doble pivote fuerte, se debería mantener la idea. El problema de jugar con Xavi como referente es que el chico es muy irregular, y en lugar de sufrir de Ronaldinhodependencia, el Barça sufre de Xavi dependencia. Cuando él es el referente, si Xavi no tiene su día, el Barça no encuentra su juego. Ahí está uno de los problemas de la plantilla. El no contar con Ronaldinho no fue razón para perder, sino el no saber generar fútbol sin él. No es igual, porque Ronaldinho a cualquier equipo le añade un plus. Rijkaard deberá mejorar sobretodo el nivel futbolístico del equipo, y devolverle la iniciativa a su escuadra, con el fin de conseguir un mejor resultado esta semana en el Camp Nou.


 

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