Lunes, 24 de Noviembre de 2003 a las 9:59
• Kluivert se ofrece para ocupar la posición del brasileño tras una derrota que reabre las dudas El Barça echa de menos a Ronaldinho
MARIO RUIZ
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Un partido, sólo uno, ha tardado el Barça en echar de menos a Ronaldinho. La derrota en Vila-real ha sembrado de dudas el camino que debe recorrer el equipo de Frank Rijkaard hasta la gran cita del próximo 6 de diciembre contra el Real Madrid en el Camp Nou.
El mal juego exhibido, el planteamiento conservador del entrenador en la primera parte y los 60 minutos que el Barça se pasó sin disparar a portería han engrandecido al brasileño y, sobre todo, han quebrado la confianza de un equipo que en El Madrigal perdió la gran oportunidad de demostrar que no depende de su estrella. La derrota devuelve al Barça a la quinta plaza, donde se ha colado el Athletic de Valverde. Está, por tanto, fuera de la zona de Champions, el gran objetivo de la junta de Laporta esta temporada, y a siete puntos del líder.
El Barça ha vuelto a ver cómo se pincha el globo de la euforia tras una derrota. Si el parón liguero sirvió para soñar con la posibilidad de luchar por el título después de superar al Betis, la mala imagen ofrecida en Vila-real devuelve al Barça a ese grupo de cuatro equipos que lucharán, si Madrid, Deportivo y Valencia no se despistan, por la cuarta plaza que lleva a la Champions.
Por eso es lógico que Frank Rijkaard dedicara la mañana de ayer a buscar soluciones junto a sus jugadores cara a los próximos duelos ante Valladolid y Málaga. La vuelta de la UEFA contra el Panionios (0-3 en la ida) del jueves será un trámite. Rijkaard conversó unos minutos con el grupo, pero antes se reunió, de forma individual, con Xavi, Cocu, Van Bronckhorst y Luis García.
LA SINCERIDAD DE 'GIO'
El técnico habló con Xavi para conocer de primera mano los problemas que tiene el equipo en la creación del juego ofensivo ahora que no está Ronaldinho. Conversó con Cocu y Van Bronckhorst, los dos jugadores que se despistaron en el decisivo gol de Sonny Anderson, para preguntarles por qué el equipo sufre tanto en los balones aéreos e interrogó al extremo Luis García sobre el descenso de su rendimiento en los últimos partidos en los que ha sido titular.
Todo en una mañana de caras serias y pocas bromas en la que el holandés Giovanni van Bronckhorst dio un ejemplo de sinceridad al apartarse del tópico y reconocer, sin miedo, que el equipo padece la au-
sencia de Ronaldinho. "Se le echa en falta. Es un líder muy importante para nosotros. No vamos a descubrir ahora que hace cosas increí-
bles con el balón, la conducción que tiene y los espacios que crea. Pero sí que es cierto que cuando él está en el campo los rivales toman más precauciones defensivas".
CONFIANZA PERDIDA
Una de las posibles soluciones al mal juego del equipo se la dio Kluivert a Rijkaard. El delantero, que asegura sentirse "feliz y liberado" tras el gol conseguido contra el Villarreal, se ofreció para ocupar la posición de Ronaldinho en los próximos partidos. "Soy un nueve, pero también puedo jugar como segunda punta si es necesario", declaró después de denunciar que el pasado sábado estuvo demasiado solo en el ataque durante la primera parte. Un error que se corrigió con la entrada de Iniesta. Para Kluivert, al igual que para sus compañeros, el haber perdido la cuarta plaza es una anécdota: "No trastoca nuestros planes para nada porque falta mucha Liga. Ahora sólo hemos de recuperar la confianza".