Lunes, 23 de Febrero de 2004 a las 9:50
• DKV Joventut y Ricoh Manresa pelearán por un puesto en las semifinales de Sevilla El Barça iniciará la defensa del título de Copa enfrentándose al Madrid
LUIS MENDIOLA
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| Foto: EP
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Cuatro días, ocho equipos, tres partidos y un solo ganador. Si el formato de la Copa del Rey resume la esencia del baloncesto más puro, tanto por intensidad como por emoción, los emparejamientos del torneo que se disputarán en Sevilla a partir del jueves, difícilmente podrían reunir más espectacularidad desde la primera jornada de cuartos, que enfrentará el jueves al Barcelona, el defensor del título, con el Real Madrid. Los dos grandes clásicos de la Liga cara a cara. Si lo hubieran pretendido, los responsables de la ACB no habrían diseñado un cuadro con más atractivo.
Para añadirle más morbo al asunto, Barça y Madrid acuden al torneo con los papeles cambiados. Los azulgranas, los actuales campeones de Europa, llegan con los biorritmos más bajos que nunca, apocados por las lesiones, con una espesura impropia en su juego. Para el equipo de Pesic será un desafío en toda regla. El Madrid, en cambio, viajará crecido a Sevilla, con la confianza por las nubes, después de encadenar cuatro victorias en la Liga. Si los jugadores del Madrid andaban buscando alguna forma de vengarse de las derrotas de los últimos años frente a los azulgranas, parece que se les presenta en los cuartos de final de la Copa.
"Si tuviera que apostar por alguno de los dos, diría que el favorito es el Madrid, porque el Barcelona llega con bajas importantes y eso iguala mucho el partido. Con la llegada de Burke, el Madrid también se ha reforzado, y va hacia arriba". El pronóstico es del joven talento del DKV Joventut, Rudy Fernández. Pero también lo comparte el excelente escolta del Ricoh Manresa, Ferran Laviña.
Fernández y Laviña serán dos de los protagonistas de esta Copa, que reunirá en Sevilla a los ocho mejores equipos de la Liga. Y su opinión domina la mayoría de las apuestas. De eso también son conscientes los propios jugadores azulgranas. "Supongo que ellos llegan con ánimos de revancha porque últimamente siempre les hemos ganado", admite el barcelonista Juan Carlos Navarro "Nosotros llegamos con bajas y ellos están muy bien", acepta .
El Barça se presenta en la Copa con una etiqueta en la frente que indica pronóstico reservado. Las importantes lesiones de Roger Grimau y Gregor Fucka han dejado al equipo sin fuelle. Los azulgranas transitan en los últimos partidos de la Liga sin la solvencia que les caracterizaba, sufriendo para conseguir cada victoria.
Por esa razón, la directiva ha intentado cambiar la situación con la incorporación del joven alero danés Christian Drejer, que ayer mismo debutó en la Liga frente al Etosa Alicante, casi sin tiempo para conocer a todos sus compañeros.
Del talento de Drejer, de 21 años, un jugador polivalente, capaz de adaptarse a varias posiciones en la cancha, los técnicos aguardan mucho, pero será difícil que pueda asumir un papel destacado en Sevilla. "Es un jugador que tiene virtudes: es polivalente y tiene ganas. Pero hay que ir paso a paso. Darle tiempo para que se adapte", avisa el técnico azulgrana Svetislav Pesic. Así que el Barça deberá mirar para otro lado en busca de una respuesta. "Tenemos bajas importantes, así que habrá que hacer inventos para suplirlas, pero creo que tenemos equipo para conseguirlo", apunta Navarro, que considera la Copa como una de sus asignaturas pendientes a nivel personal. "Nunca me han salido demasiado bien las cosas por lesiones u otras circunstancias. Es un torneo en el que me apetece hacerlo bien".
Un Madrid motivado
Enfrente, el Madrid llega con ganas. De vengarse y también de dar el paso adelante que sus aficionados hace tiempo que esperan. El proyecto Imbroda de la pasada temporada fue una decepción. Y en ésta, la directiva blanca ha apostado por el técnico argentino Julio Lamas y por refuerzos de calidad.
Este año se han incorporado a la plantilla madridista el base Elmer Bennett, el pívot Kaspars Kambala, el ala-pívot Antonis Fotsis, el alero Mario Stojic y el pívot Antonio Bueno. Y, a fuerza de invertir, los madridistas le han cambiado la fisonomía al equipo en las últimas semanas. "El partido será como todos los derbis, igualado y emocionante", explica el estandarte del equipo madridista, Alberto Herreros. "Pero el Barça se va a encontrar con un equipo cargado de confianza y anímica y mentalmente preparado para ir a por todas".
Además, en el Barça pesan mucho más las bajas con las que cuenta, que en el Madrid, que tampoco podrán contar con dos pívots, Alfonso Reyes, y Edu Hernández-Sonseca. Los madridistas, sin embargo, lo han solventado con la incorporación del comunitario Pat Burke, un pívot que ha reforzado la consistencia de los madridistas bajo los aros. "Nosotros también tenemos bajas, pero ahora mismo pasamos por un buen momento de juego y de resultados. Así que estamos mentalizados para ofrecer lo mejor", añade el veterano Herreros, que no olvida la derrota de hace un año frente al conjunto azulgrana en Valencia, también en el cruce de cuartos de final.
El pulso entre Barça y Madrid ha dejado en un segundo plano los otros enfrentamientos de cuartos, que también estarán cargados de tensión como el Tau-Estudiantes de la segunda jornada, que promete emociones fuertes, o la eliminatoria entre el Ricoh Manresa y el DKV Joventut del primer día, que garantizará la presencia de un equipo catalán en la primera semifinal que se disputará el sábado. "El Tau es mi favorito, aunque últimamente han bajado el listón", cuenta Rudy Fernández, aunque en sus adentros su apuesta sea claramente verdinegra.
También Ferran Laviña cree en las posibilidades del Ricoh Manresa, un equipo que ya alcanzó la gloria en la Copa de 1996. Entonces derrotó al Barça en la final, contra todo pronóstico, gracias a un triple en el último segundo de Chichi Creus. Ahora, la gente del Bages, lo recuerda y hace comparaciones entre los dos equipos, lo que provoca ciertos recelos en Laviña. "La gente tiene que ser consciente que la Copa es el torneo de las sorpresas y cualquier club tiene posibilidades de ganar. No siempre puede pasar lo de Murcia, que esté Creus y anote un triple al final", explica el escolta del Ricoh Manresa, que renovó el pasado año por cuatro temporadas.
Aún así, Laviña acepta que el cuadro manresano ha conseguido ofrecer una imagen solvente esta temporada en la Liga, y que el equipo de Ricard Casas debe aprovechar esa situación para apurar sus posibilidades en Sevilla. "Para nosotros, el primer objetivo está cumplido. Pero estamos con mucha ilusión, con muchas ganas de aprovechar esta ocasión. Cuando estás bien, tienes que aprovechar tu oportunidad", afirma el jugador catalán, estudiante de cuarto año de arquitectura.
Todo vendido
Las expectativas en torno al torneo han desbordado las previsiones de la organización. Todos los equipos vendieron rápidamente entre sus aficionados los 500 abonos que les correspondían, y en apenas tres horas se agotaron las entradas restantes que se pusieron a la venta en Sevilla, hasta alcanzar las 9.400 localidades del ampliado pabellón municipal de deportes San Pablo. "La pasión que despierta este acontecimiento no deja de sorprendernos", reconoció a este diario Eduard Portela, el presidente de la ACB, asombrado por la expectación en torno al primer título de la temporada.
Esta edición, a la que cinco equipos (Tau Vitoria, Barça, Pamesa, Estudiantes y Madrid) llegan tras sumar victorias en la última jornada de Liga, contará además con un acontecimiento especial: una mini Copa, con los ocho equipos infantiles de los equipos participantes en el torneo. "Se cumple una vieja idea, que teníamos de muchos años atrás", destacó Josep Senespleda, el director general de la ACB, en el acto de la presentación.