Lunes, 8 de Marzo de 2004 a las 9:45
• De la Fuente se unió a las bajas del equipo azulgrana, que ayer cedió la segunda plaza El Unicaja se aprovecha de un Barça roto
LUIS MENDIOLA
|
|
 |
| Foto: Jordi Cotrina
|
|
|
|
PUBLICIDAD
El Barça fue ayer una sombra de sí mismo frente al emergente Unicaja, que le pasó por encima (75-65) y ya otea las plazas de play-off después de una primera vuelta de Liga decepcionante. El equipo azulgrana, en cambio, desfigurado por las ausencias, cedió la segunda posición de la ACB en favor del Pamesa.
Los azulgranas llevan tiempo pidiendo árnica, porque no dejan de acumularse las desgracias en su camino en forma de lesiones. Ayer, sin ir más lejos, De la Fuente se quedó en Barcelona, de forma preventiva, aquejado de una sobrecarga en el gemelo izquierdo, porque mucho más importante que el partido de Málaga es el de este miércoles en la Euroliga, frente al Benetton Treviso, que visitará el Palau, en una repetición de la final europea del Sant Jordi.
La enfermería del Barça empieza a dar síntomas de saturación, con las ya conocidas bajas de Grimau y Fucka, y también con la fractura que arrastra Navarro en un dedo de la mano izquierda, un riesgo calculado que ayer prefirió evitar Pesic al retirar al escolta en el minuto 26, cuando todavía quedaba mucha tela que cortar (44-34).
Es una situación complicada la que vive el Barça. No encuentra la forma de obtener un respiro, metido como anda en una espiral imparable de partidos, de Liga y de competición europea, y tiene que seguir arrimando el hombro, aunque en citas como la de ayer, con todo en contra, lo aconsejable, seguramente, sería reservar fuerzas.
Ese dilema seguramente persiguió a Pesic durante todo el encuentro, porque el Barça fue ayer un equipo sufrido, que siempre jugó a la contra, llegando a acumular desventajas de 19 puntos (60-41).
La espesura azulgrana en ataque fue alarmante: 30 puntos en los primeros 25 minutos, mérito tanto de la zona que ideó Sergio Scariolo, el técnico andaluz, buen conocedor de los puntos débiles de su rival, como de la falta de consistencia barcelonista, hasta el punto que cabe preguntarse si realmente los jugadores de Svetislav Pesic tenían la cabeza puesta en el partido.
Una demostración clara de esa falta de pegada fue el parcial de 9 puntos del Barça en el segundo y tercer cuartos, lo que permitió al Unicaja anticipar el desenlace (54-39, m. 30). Fruto de ese absentismo azulgrana, y también de la previsión de Pesic para llegar al partido con el Benetton en condiciones, el Barça se quedó en manos de Gasol, Sada, Drejer, Varejao y Rodríguez en el último cuarto. Con esa apuesta guerrillera, Pesic logró dos cosas: salvó la imagen del equipo al final y evitó el desgaste de las piezas claves como Bodiroga y Navarro, que el miércoles serán mucho más necesarias.
75-Unicaja (20+14+20+21): Bullock (15), Sonko (11), Herrmann (9), Lewis (6), Kornegay (4) -cinco inicial-, Cabezas (9), Gabriel (6), Weis (-), Berni Rodríguez (7) y Risacher (8).
65-Barcelona (21+9+9+26): Nacho Rodríguez (8), Navarro (8), Bodiroga (12), Varejao (10), Dueñas (4) -cinco inicial-, Sada (7), Femerling (8), Drejer (7) y Gasol (1).
Arbitros: Arteaga, Guirao y Prieto. Sin eliminados.
Incidencias: Partido disputado en el Palacio de los Deportes "José María Martín Carpena", ante 8.500 espectadores.