Lunes, 7 de Abril de 2008 a las 9:32
El pañuelo
Javier Lunaro
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Es difícil imaginar a un aficionado del Barcelona yendo al Camp Nou sin pañuelo en el bolsillo. No se trata de una necesidad física ni de una resfriado repentino. Se trata de la otra cara de una afición que a veces anima a su equipo y a veces se encarga de hundirlo con un pesimismo que es endémico. El culé medio está más quemado que la pipa de un indio y sacarle un solo punto al Getafe es un resultado pobre, pero el Barcelona se ha esforzado y una pañolada se me antoja injusta.
Más injusto es que el Madrid no pierda ante el Mallorca. Que si un gol bermellón anulado injustamente, que si un penalti de Cannavaro que Daudén no pita... Parece que una maldición gitana se haya cebado sobre los designios de la Liga para el Madrid sea campeón. Entre la mala suerte de Güiza, los balones al palo, pese al golazo de Borja Valero... los duendes del destino siguen vistiendo de blanco.
Aquí se vive más la pañolada del Barça-Getafe que el discreto resultado de Mallorca. En el Bernabéu saben que las cosas pueden ir mal dadas en cualquier momento y que el desgaste de los demás puede ayudar a los blancos. Decía Cruyff que el fútbol es un juego de fallos, pero en esta temporada la competición es preferiblemente quién la pifia más que no quién da más espectáculo. Sí señor, esta liga es la de las grandes pifias.