Lunes, 7 de Julio de 2008 a las 9:32
• El jugador brasileño participó en un torneo de faltas en Houston y falló los ocho tiros Ronaldinho, de bolos
MARCOS LÓPEZ
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De Venezuela a Estados Unidos pasando antes, eso sí, por Japón, Corea del Sur y China. Ronaldinho no descansa. Ha sido una semana ciertamente frenética para el brasileño. No para. Pero eso tampoco le hace perder peso. El sábado, en Houston, en un torneo de lanzamientos de faltas directas, se comprobó que la estrella ha perdido la puntería. Tiró ocho veces y no mar-
có ni un solo gol. Ni siquiera envió una pelota entre los tres palos porque cuatro se estrellaron en la barrera y las cuatro restantes salieron fuera. Rafa Márquez, el azulgrana que sí quiere Pep Guardiola, el nuevo entrenador, ganó el torneo y se llevó a casa un cheque de un millón de dólares (638.000 euros).
Messi, otro de los azulgranas que estaba en Houston, tampoco pasó de la semifinal. Y Márquez superó en un desempate a su compatriota Borgetti ante 35.000 espectadores que se reunieron en el Reliant Stadium de la urbe tejana. Ronaldinho, mientras, a lo suyo. Cuchicheando con Messi, con quien ha compartido en una semana dos actos de carácter amistoso. El primero fue la semana pasada en Maturín (Venezuela) con un partido entre sus amigos. Y el segundo fue el sábado en ese torneo de tiros libres.
El 'Tour de Ronnie'
Entre medio, el brasileño ha proseguido con su
tour por medio mundo. ¿Y el plan que le había preparado Brasil para recobrar la forma cara a los Juegos Olímpicos de Pekín? De momento, ni rastro. ¿Y su futuro? Tampoco hay nada nuevo. El Milan dice que lo quiere. Lleva meses diciendo Silvio Berlusconi, dueño del club italiano, que desea llevárselo a San Siro para reunirlo con Kaká y Pato, los dos talentos del fútbol brasileño. Pero nada de nada. Ahora, el Milan esgrime que no tiene dinero para pagar un traspaso al Barça y estaría dispuesto incluso hasta a una cesión. El Manchester City, el único club que pagaría más por Ronaldinho, se está cansando de esperar.
Ajeno a esa incógnita que preside su futuro y amparado en que aún tiene contrato con el Barça hasta el 2010,
Ronnie va a lo suyo. De viaje en viaje. De ciudad en ciudad. De punta a punta del mundo. De Maturín (Venezuela) a Houston (Estados Unidos) tras haber recorrido en tan solo una semana Tokio (Japón), Seúl (Corea del Sur) y Shangái (China). Pero no para jugar a fútbol. Tan solo para comprobar que la
marca Ronaldinho todavía vende. El jugador, ya no. Porque hace ya muchos meses --desde el 9 de marzo, concretamente, en el duelo con el Villarreal en el Camp Nou-- que no ejerce realmente de futbolista. Mientras, el brasileño sigue haciendo bolos.