Miercoles, 23 de Julio de 2008 a las 10:23
• "Ahora en mi cabeza solo está marcar goles", dice, seguro de devolver la confianza a Guardiola Henry se reinventa
MARCOS LÓPEZ
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PRETEMPORADA DEL FC BARCELONA EN ST ANDREWS. EN LA FOTO, HENRY SE AGARRA A MESSI TRAS LA SESION DE LA MAÑANA Foto: Jordi Cotrina
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Hace un año, 35.000 personas se congregaron entusiasmadas en el Camp Nou para saludar a Thierry Henry como el nuevo dios del barcelonismo, transformado en el cuarto
fantástico. Hoy sería poco menos que imposible reunir esa cifra de fieles. Pero hay uno de ellos, sin embargo, que no ha dejado de creer en el delantero francés. Y es el más importante, porque se trata de Pep Guardiola, el nuevo entrenador. El mismo que ha despedido en un mes, y sin que le tiemble el pulso, a Ronaldinho y Deco, mientras aguarda respetuosamente a que Etoo enfile el mismo camino de salida. Con Henry, no. Cree en él. Cree Guardiola que todavía hay vida futbolística en Henry tras una decepcionante y frustrante primera temporada.
Cree Guardiola, y ha hecho incluso creer al propio Henry. De un año a otro no parece el mismo. "Antes jugaba por la banda izquierda y me olvidaba del gol. Solo quería ayudar a Abidal y defender", recordó ayer el delantero, convertido, junto a Messi, en una de las referencias mediáticas del nuevo Barça. "Ahora en mi cabeza solo está el gol. Quiero volver a marcar goles. Ese es mi objetivo", explicó Henry, que se ha librado del despido por la palabra de Guardiola. "Tengo mucha fe en él", argumenta el técnico cuando se le pregunta por un goleador que cumplirá 31 años el próximo 17 de agosto, a quien las cifras de su estreno azulgrana no le dejan mal. Pero sí su juego, porque nunca se vio al Henry que encandiló en el Arsenal.
SIN LESIONES
¿Está el Barça a tiempo de recuperarlo? ¿O es, acaso, un asunto perdido para siempre? Guardiola no duda; Henry, tampoco. Hace un año era un jugador molido por los golpes, con una espalda maltrecha, castigada por una lesión crónica y llegó a Escocia después de estar cuatro meses sin jugar. Ahora, en cambio, se le ve liberado. "El año pasado no pude hacer la pretemporada porque estaba lesionado. Hoy, no", reveló. Con la marcha de Ronaldinho, Deco y, tal vez, Etoo, el francés queda liberado de los problemas de egos y trabaja en una atmósfera mucho más calmada. "No estoy aquí para ser un mediático. Ni yo ni nadie. Estamos aquí para jugar bien y darlo todo", se limitó a decir.
"MÁS TÁCTICA"
Antes, en el Barça, Henry era uno más, el último de los
fantásticos. Vino para agitar a los demás y acabaron todos autodestruidos. Además, condicionado por su divorcio --justo cuando fichaba por el Barça--, las secuelas posteriores complicaron mucho la adaptación. Pasó de ser una megaestrella en el Arsenal --era el dueño indiscutible del equipo-- a ser un suplente en el Camp Nou, obligado a jugar más de lo previsto por la lesión de Etoo. "No ver a mi hija, Tea, afecta a mi vida", llegó a confesar en uno de sus momentos de máxima desesperación, sin importarle mostrar debilidad. No hace tanto de ello. Solo cuatro meses. Ayer, ni una sola referencia dedicó a Tea. Ni se le escuchó una excusa. Todo fueron buenas palabras, incluso para Etoo, un amigo suyo que no cuenta para Guardiola.
"Lo veo muy feliz en el vestuario, está trabajando bien. No puedo hablar de lo que le está pasando", dijo Henry diplomáticamente. ¿Qué debe pensar, sin embargo, Etoo? Solo él lo sabe. De momento, no lo dice. Pero Thierry se queda y Samuel se debe ir. O lo echan del Barça, para ser más exactos. Guardiola puso voz a esa decisión, el mismo entrenador que avala la continuidad de Henry. "No me han sorprendido nada sus métodos. Hace ya 14 años que juego, pero sí es verdad que hay mucha más táctica que antes", admitió el francés sobre el estilo del nuevo entrenador. Dicho esto, y para que nadie dude de que no sigue en el Barça solo por caridad, Henry echó, otra vez, mano de sus números. Se los sabe de memoria.
"En la temporada pasada sin jugar bien, marqué 19 goles", recordó el delantero. "Espero hacer más en esta", añadió luego. Lo mismo espera Guardiola. Antes de empezar la pretemporada, ambos mantuvieron una charla. "No puedo decir lo que me comentó, eso queda para el vestuario. Pero cuenta conmigo, eso es muy importante para mí", afirmó Henry, nada preocupado porque el club, siguiendo las órdenes del técnico, rastree desde hace meses el mercado en busca de otro delantero centro, ya sea Adebayor, Drogba o quien sea. "Esa no es mi responsabilidad, voy a hacer todo lo posible para ayudar al equipo. Ahora se empieza de cero. Tenemos un nuevo míster, una nueva plantilla". Su única responsabilidad es volver a ser Henry.