Jueves, 14 de Agosto de 2008 a las 15:19
Vuelve la alegría
Daniel Campos
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Una vez disputado el primer partido oficial de la temporada ante el Wisla de Cracovia y luego de disputar varios partidos de pretemporada, se puede decir que vuelve la alegría y la ilusión a la parroquia culé, el equipo dirigido por Pep Guardiola da muy buenas sensaciones, con un fútbol bonito, con muchos goles y victorias.
Es cierto que no podemos lanzar las campanas al vuelo, es cierto que aún no jugamos ante contrarios de mucho renombre, o que aún no jugamos con ningún conjunto de nuestra Liga, pero la aplicación del 4-3-3 es muy buena, hay mucha solidaridad entre nuestros futbolistas y tenemos un dinamismo en el campo que hace mucho tiempo que no veíamos, estas dos últimas temporadas el Barça tenía un encefalograma plano, sin poder alguno de reacción y nos arrastrábamos por los campos del mundo entero.
Ahora todo cambió, todos los defectos de los dos últimos años de Rijkaard se están solucionando poco a poco, tanto en el terreno de juego como en el vestuario, no nos podemos confiar, queda muchísima temporada y mucho por sufrir, hay que comenzar bien en el campeonato liguero para ir cogiendo confianza, el calendario en el principio de esta campaña liguera es bastante bueno para que podamos ir progresando adecuadamente, y sobre todo nos tienen que respetar las lesiones.
Tenemos una cantera fuerte, futbolistas como Pedro y Jeffren apuntan muy alto, y jugadores que en la pasada campaña no brillaban ahora si lo hacen como es el caso de Henry que este miércoles realizó un partido muy completo, nuestro talón de Aquiles es la defensa, en esta parcela arriesgamos más porque jugamos con la línea defensiva en el centro del campo, pero es mejor así, porque el jugar con las líneas juntas y en campo contrario favorece que creemos muchas más ocasiones de gol y sobre todo que defendamos mejor, y no como la pasada temporada que éramos las hermanitas de la caridad.
Las razones de esta gran mejoría y de que veamos un Barça bueno y mucho mejor que el de las dos pasadas temporadas son que aparte de aplicar a la perfección el 4-3-3, Pep Guardiola está mucho más encima de sus jugadores, aplica mucho mejor la disciplina sin ser duro en exceso, sabe motivar a sus futbolistas, favorece el buen ambiente y una gran unión en el vestuario, estudia las jugadas de estrategia y nada se deja al libre albedrío, controlando mucho mejor hasta la alimentación de los jugadores.
Por todo ello hay que mirar el presente y el futuro, olvidarnos del pasado y apoyar a muerte a nuestros técnicos y futbolistas, porque están demostrando que se lo merecen por su gran compromiso con el Barça.